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martes, 26 de julio de 2016

VEINTE POSICIONES ERÓTICAS

LA SANTA INQUISICIÓN DE FACEBOOK

Es preciso denunciar que la red social FACEBOOK practica una censura feroz contra la libertad de expresión, sobre todo en el tratamiento de la libertad sexual de los desnudos.
Esta conducta inquisitorial viene dictada por el conservadurismo de los EEUU de América. Republicanos conservadores y sobre todo bajo la influencia del TEA PARTY. Puritanos retrógrados y rancios del integrismo religioso más fanático. 
Pero no existen inquisidores de carne y hueso, el trabajo sucio lo hace un robot. He podido constatar que estos pokémons informáticos detectan cuerpos humanos desnudos, aunque a veces confundan un pene erecto con una rama en flor. En no pocas ocasiones me han presentado en pantalla seis fotos para que las suprimiera por indecentes y mi asombro fue mayor al comprobar que en esa muestra no había ni un solo cuerpo humano. Ni en foto ni en escultura.
    

LOS NUEVOS INQUISIDORES DE FACEBOOK




Se nos dijo: No gozarás







Colección: Alon Abergu


La cultura occidental se ha configurado a través de los siglos por la moral de las tres religiones monoteístas, sobre todo por la influencia judeocristiana. Los textos teológicos inspirados presuntamente por Dios e interpretados como verdad absoluta por la clase sacerdotal, han mantenido tolerancia cero con todo aquello que pudiera ser constitutivo de herejía.

Los conceptos del bien y del mal tomaban como referencia valores de orden religioso orientados a vivir con rectitud las virtudes exigidas por la divinidad y que tenían como recompensa la vida eterna, el cielo después de la muerte. Había cualidades que no admitían ser objetivables por los hombres, se consideraban verdades o falsedades absolutas. El libre albedrío de los seres humanos se convertía en una cualidad teórica y subyugada a homologarse con el credo impuesto, no razonado.
Las personas no conocían derechos, solo obligaciones. Toda conducta debía ir orientada en practicar la abstinencia de los placeres y del bienestar; haciendo méritos para ganar el paraíso prometido con esperanza y fe ciegas.
Sólo en su origen, la Biblia estableció la opción de elegir el fruto de la ciencia del bien del mal, pero cuando la elección no agradó a Yavé, entonces, se clausuró el libre albedrío y solamente quedamos libres para reprimirnos, evitando todo atisbo de felicidad terrenal. Mientras los gozos místicos estaban reservados para los elegidos.
Esta línea de pensamiento imperante durante muchos siglos comenzó a desquebrajarse y hacerse presente la dicotomía entre la fe y la razón. Surgieron nuevos valores condenados por la teología, como el concepto de libertad, tolerancia, igualdad, solidaridad, democracia, república, derechos que discernían de los deberes y fue cobrando fisionomía el concepto de la sociedad laica. Pero estas transformaciones tuvieron una génesis muy lenta en el tiempo y la evolución de las conciencias no se produjo de forma homogénea.
Con la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, se estableció un hito en la historia de la humanidad, los estados y sus sociedades ya no se guiaban por textos sagrados inspirados por divinidades e interpretados por sumos sacerdotes sinodales, que se arrogaban la infalibilidad absoluta.
No obstante y a pesar de estos avances constitucionales con garantías jurídicas, democráticas y tendentes a un laicismo cada vez más real, los hábitos y comportamientos personales, aún son rémora de la contaminación de los cánones religiosos y costumbres ancestrales de naturaleza divina.
Innumerables son los derechos reconocidos por las leyes que los preceptos religiosos siguen considerando pecados con reato de culpa. La materia que más obsesiona a la moral religiosa es la sexualidad.
El decálogo que según la Biblia entregó Dios a Moisés, contenía como su nombre indica diez preceptos, no obstante de forma implícita había otro mandato que era, No gozarás. El ser humano debía de carecer de todos los placeres posibles, porque esta estoica forma de vida, le llevaría a la gloria eterna. Es decir, que el gozo proporcionado por los sentidos, debía de ser reprimido. Pero con agudeza especial todo aquello que tuviera relación con la sensualidad y la sexualidad.
No obstante, con el uso del raciocinio, el género humano ha discernido entre el derecho a la realización sexual y la procreación. No siempre el amor va unido al uso del sexo para la procreación. Las relaciones sexuales constituyen un derecho que no siempre implica haber contraído matrimonio. La igualdad de género concede el derecho a contraer matrimonio personas del mismo sexo. El paradigma ancestral de una familia como Dios manda, ya no tiene lugar en las sociedades democráticas del siglo XXI.
No solamente, el sexo ya no se contempla bajo los conceptos del Derecho Canónico, sino que hay muchos valores que ya están tipificados en el Código Civil o bien en el Código Penal.
Los comportamientos ya no se juzgan según el dictado de la conciencia, educada según los principios religiosos, sino que están tipificados como acciones punibles en función del dolo producido. El bien y el mal. El odio y el perdón. La venganza, la calumnia, el robo, el falso testimonio, el juramento… No suponen una ofensa a un Dios, sino que se valora la ofensa al semejante, por ser iguales ante la ley, mujeres y hombres.
Los siete pecados capitales con las siete virtudes que les corresponden con una relación de contrarios, quedan reducidos a lo privado. El Estado reconoce derechos y castiga delitos. La Iglesia impone deberes y quienes cometen pecados, en nombre de Dios les perdona e impone penitencia de reparación. La caridad y las obras de misericordia se cimientan en la solidaridad y la justicia social. El quebranto de los derechos humanos no es un pecado, sino que constituye un delito.
Aquello que eran virtudes morales, ahora son meras cualidades humanas que constituyen la personalidad y el comportamiento humano. Los trastornos son tratados como patología en disciplinas científicas.
La soberbia, avaricia, lujuria, gula, ira, envidia, pereza y una interminable relación de cualidades humanas, como el ser arrogante, pedante, engreído, cobarde, no están tipificadas como delito o falta en los códigos de naturaleza social, las valoraciones negativas y peyorativas que se les adjudican, pasan a ser relativas y subjetivas.
El tratamiento que se les daba bajo el prisma de los mandatos divinos, ya no tienen sentido dentro del concepto de la moral social y laica, donde los posibles desequilibrios en los comportamientos de las personas son tratados por sociólogos o psicólogos, y todo aquello que la religión consideraba negativo, ahora no es ni bueno ni malo, pero sí conveniente o no, o quizás inocuo, para la vida de la persona.


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domingo, 24 de julio de 2016

FELIPE VI CENSURADO POR LAS MUSAS, LOS VOCEROS Y LO BOCERAS DE LA CASTA



No es la reparación que esperan las víctimas del franquismo, pero que el máximo representante del Estado las reconociese sería un paso decisivo. Tanto, que no se ha dado en cuarenta años.

Isaac Rosa | eldiario.es



Rodeado de familiares de víctimas del franquismo, y ante un monumento en memoria de los asesinados por la dictadura desde 1936, el rey Felipe VI toma la palabra:

“Debemos mirar hacia el pasado, pero con espíritu de superación de lo que nos ha separado o dividido; para así recordar y celebrar todo lo que nos une y nos da fuerza y solidez hacia el futuro. En esa mirada deben estar siempre presentes todos aquellos que, víctimas de la violencia franquista, perdieron su vida o sufrieron por defender nuestra libertad. Su recuerdo permanecerá en nuestra memoria y en nuestro corazón.”

“Nada ni nadie es capaz de aliviar el dolor que nos produce la mirada a los trágicos episodios que rasgaron España. Es necesario preservar los valores democráticos y éticos que encarnan las víctimas del franquismo, construir con dignidad su memoria colectiva y concienciar a la sociedad en la defensa de la libertad”.

“El franquismo representa unos terribles crímenes que mataron a miles de seres humanos, junto a cuyas cenizas quedaron maltrechas la dignidad y la esperanza. La memoria y el dolor permanecen aún hoy, cuando se cumplen ocho décadas del comienzo de la pesadilla”.

“Quiero terminar con un emocionado homenaje. Reafirmo mi afecto, mi inmenso respeto, por quienes sufrieron o perdieron la vida en defensa de la libertad de todos, mi compromiso de no olvidar la memoria de las víctimas, y la importancia de hacer justicia como mejor reconocimiento a la dignidad que merecen”.

Y concluye su discurso dirigiéndose a los familiares: “Gracias por hacernos sentir orgullosos.”

¿Qué fácil sería, verdad? De hecho, el discurso lo tiene ya escrito, lo ha pronunciado muchas veces. Este de arriba se lo he montado yo en cinco minutos, con un corta y pega de varios discursos de Felipe VI en recuerdo de las víctimas de ETA, del 11M, del Holocausto o de militares fallecidos en misiones en el exterior. Las palabras son siempre las mismas, la típica prosa enfática de Casa Real, solo he cambiado “terrorismo” u “Holocausto” por “franquismo”.

Para todas esas víctimas, y para muchas otras de atentados, guerras, accidentes o desastres naturales en el último rincón del planeta, ha tenido el rey palabras de homenaje en sus dos años de reinado. Para las víctimas del franquismo, ni un monosílabo. Es un titular habitual en prensa ese de "El rey, con las víctimas de...", y ahí rellenen con cualquier tragedia. Cualquiera, menos la peor de la historia de España. Es cierto que en algún momento, y siempre fuera de España, se ha referido tímidamente a los exiliados en América Latina o a los republicanos que liberaron París. Pero para los miles de asesinados, encarcelados y represaliados en España durante décadas, ni mú. En eso continúa la tradición de su padre.

No es que las víctimas del franquismo se fuesen a sentir reparadas por que el rey lea un discurso. Ellas y sus familias merecen (y exigen) mucho más que unas palabras solemnes en palacio: merecen verdad, memoria y justicia. Recuperar a los suyos de las fosas, anular sentencias injustas, homenajear a las víctimas, reparar a quienes sufrieron. Y para ellas vale más un homenaje como el que ayer hizo el grupo de memoria histórica de la CGT en Sevilla a los presos esclavizados del franquismo, que cualquier discurso en la Zarzuela.

Pero que el rey, como representante máximo del Estado, hiciese un reconocimiento oficial a las personas víctimas del franquismo, sería un paso decisivo. Tan importante, que no se ha dado en cuarenta años.

Ayer Felipe VI dejó pasar el ochenta aniversario del 18 de julio. Era una buena oportunidad para homenajear a las víctimas como merecen, y hasta para condenar el golpe fascista. Imaginamos que tiene una agenda muy ocupada, está pendiente de la investidura y se le pasó la fecha. O quizás espera al centenario, para que la fecha sea más redonda. 2036. Paciencia.


Fuente: El Diario
Title : El rey, con las víctimas del franquismo (en 2036)
Posted by : Eco Republicano
Date : 23.7.16



ARTÍCULO "ECO REPUBLICANO"


lunes, 4 de julio de 2016

LAS CLOACAS DE LA SEXTA

 FERRERAS: ¿Periodista o impostor?


 Vetar a PODEMOS: ¿Decisión o imposición?
 

 Es entonces cuando el periodista confiesa que, durante los últimos dos años, "ha habido una especie de norma, entre comillas, una presión generalizada, ya sea política, gubernamental, mediática o económica que decía que a estos señores no se les tenía que entrevistar. Y nosotros nos negamos a ello porque representaban a una referencia de un nuevo tiempo en este país. Y nosotros queríamos que laSexta diera voz a ese nuevo tiempo. Porque si VOX tuviese cinco diputados en Europa y 60 en el Congreso, les daríamos las mismas oportunidades".

LAS CLOACAS DE LA SEXTA


Por Pedro Taracena Gil

En España la crítica a los Medios de Comunicación está inédita. Rajoy ha utilizado sus sermones del miedo para que los españoles presos del pánico hayan votado moderación, huyendo de los extremismos. Esta estrategia es una falacia cuando en realidad se oculta que los españoles han votado corrupción, han votado a un Partido Popular corrompido y ladrón y a su líder, tachado de indecente en público. Si el PSOE de Pedro Sánchez no hubiera tenido ningún caso de corrupción en su historia, no se hubiera retractado de poner en duda la decencia del presidente en funciones. Muchos españoles nos alegramos de que le llamara indecente y aún seguimos pensando lo mismo. Si las sumas ingentes de dinero de la corrupción del Partido Popular, hubieran quedado en donde debían permanecer, los recortes en España apenas si se hubieran percibido. Es vergonzoso que los medios no denuncien que Rajoy es indigno de permanecer como presidente del gobierno. En este caso por decencia lo escribo en minúsculas.


In illo tempore, en España todo trascurría con aparente normalidad hasta que irrumpió en el mapa político y social, PODEMOS, como resultado del Movimiento 15-M. Los padres de la Santa Transición se habían constituido como una élite poseedora de todas las virtudes, sin atisbo de error o pecado. La Casta había dejado impune, nada más y nada menos, que uno de los genocidios mayores que hayan tenido lugar en la Europa del siglo XX.


Los Medios de Comunicación tomaron parte del consenso de la Transición, y desde entonces conviven en perfecta armonía, con los poderes políticos y los poderes económicos; constituyendo un mismo grupo de presión auténticamente mediático. La independencia necesaria para que la verdad informativa fluya, brilló y aún brilla por su ausencia. Y como consecuencia de esta dependencia servil se instaló entre ellos el corporativismo. La prensa silenció la corrupción del Gobierno por acción u omisión, de la Banca y de los Caciques. La ausencia de crítica a los otros medios les convirtió en cómplices, y por supuesto la autocrítica siempre estuvo descartada. En la España democrática los tres Poderes del Estado y el llamado Cuarto Poder, lejos de ser independientes sufren una contaminación perversa y cómplice. Y además se han instalado en la vida de la mentira. En la gran farsa de la transición.


Esta situación idílica no era percibida de igual forma por aquellos españoles que, hartos de injustica, paro, hambre, pobreza, desigualdad y desahucios, llenaron plazas y calles al grito de: ¡QUE NO! ¡QUE NO NOS REPRESENTAN! y ¡DEMOCRACIA REAL, YA! El pueblo estaba ahíto de tanta mansedumbre y adulación entre los políticos y la prensa escrita y audiovisual. Los salvadores del Régimen del 78, es decir La Casta dominante, políticos y medios de comunicación, no estaban conformes con que se molestara a los transeúntes que venían a comprar a las zonas donde se habían instalado los campamentos reivindicativos. Se les increpaba para que se constituyeran en fuerza política legal y acudieran a las urnas. Y así lo hicieron. El Movimiento 15-M se materializó en la coalición UNIDOS PODEMOS.


¿Cuál fue la reacción de La Casta, es decir, los partidos políticos clásicos y los medios de comunicación? Pues han montado una gran farsa a modo de una Fuenteovejuna Nacional. ¡Todos contra Podemos! Los partidos y los medios no estaban preparados para asimilar la nueva situación, ni voluntad para responder al reto del siglo XXI; quedándose anclados en la Santa Transición y en el testamento del dictador que se resumía en: ESPAÑA UNA GRANDE Y LIBRE. Los directores de los medios, los periodistas y los tertulianos han hecho y hacen ostentación de lo más rancio de la nada modélica transición. Se han limitado a etiquetar a Podemos de: populistas, extremistas, comunistas, radicales, bolcheviques, antisistema y de extrema izquierda. Sin embargo, La Casta se ha reservado los epítetos de: moderados, constitucionalistas, centristas, socialdemócratas, defensores de la unidad de la única nación, la española, y reformistas.


Los canales de televisión son los escenarios donde los apasionados y defensores de la Santa Transición, han demostrado de lo que son capaces de hacer para defender su parcela de poder y su influencia, frente a los invasores de lo que ellos creen que es de su propiedad, la España unidad. Para La Casta nuestro país es un auténtico botín de guerra y lo defienden como los herederos legítimos de los que ganaron la Guerra Civil, implantaron la Dictadura y tutelaron la Transición. Partes de un todo constituido por: Rajoy y el último de los gobiernos franquistas que los demócratas estamos soportando, el Capital, la Patronal, los Caciques, la Iglesia, la Troika y la Comisión Europea. A los estamentos nombrados, hay que mencionar al corrompido Partido Popular y a los nada respetables votantes de la corrupción, que declaran que mientras quede uno solo de los militantes del PP sin corromper, seguirán votando al PP, es decir a la corrupción.


A estas alturas del presente artículo, LA SEXTA, incluida en el título de la columna, se preguntará el porqué de su mención. Pues de toda la parrilla de la programación en España, LA SEXTA, ha pretendido que no logrado ser el medio más independiente, libre y sobre todo respetuoso con el derecho a la información. Se pueden enumerar programas que sí gozan de estas premisas: Salvados, El Intermedio, La Sexta Columna y La Sexta Noticias. Sin duda su independencia y neutralidad marca distancias con el resto a escala nacional.
¿Cuál es la valoración que yo realizo de: AL ROJO VIVO, MÁS VALE TARDE, LA SEXTA NOCHE y EL OBJETIVO? Pues percibo que la dirección del grupo ATRESMEDIA, ha marcado una raya roja y ha impuesto a los directores de estos espacios la presencia y participación de ciertos periodistas, tertulianos, economistas e invitados, para que equilibren la deriva hacia la izquierda del resto de la programación. El tándem Ferreras-Pastor controla AL ROJO  VIVO y EL OBJETIVO. El primero alterna una de cal y otra de arena, aquello que él denomina más periodismo suele ser menos periodismo, cuando incluye a ciertos impostores del periodismo. Y la presentadora del EL OBJETIVO usa y abusa de la maldita hemeroteca, atribuyendo a las imágenes congeladas en el tiempo, carácter permanente no sujetas al devenir de los acontecimientos, y sobre todo sus entrevistas son tribunales inquisitoriales.   MÁS VALE TARDE, es un programa muy flojo y apenas relevante como novedades y como reflexiones, donde la presentadora no da para más… LA SEXTA NOCHE, sin embargo, funciona como oveja sin pastor, porque Iñaki López, ni dirige, ni controla, ni modera. La amplia plantilla de voceros y boceras del reino, se trasladan de plató en plató, para cumplir su misión de intoxicación contra todo lo que sea crítica al bipartidismo, a la unidad de España y machacar hasta su destrucción a la coalición UNIDOS PODEMOS. No seré yo quien mencione en este breve ensayo nombres y apellidos, porque ya les he dedicado artículos monográficos trasladando todas y cada una de mis valoraciones. Siempre con distancia profesional y salvando el respeto a la persona.


En estos programas rayando en la telebasura, se observa que abundan los impostores del periodismo y los tertulianos poco informados, nada especialistas pero muy tendenciosos, además hay que añadir el desequilibrio que hay entre los pagados para destruir a Podemos y las opiniones que podrían dar luz contrastada con un periodismo con rasgos de independencia al servicio de la verdad. Pero donde más brillan con luz propia estos impostores de la información es en las formas, ausentes de educación y de saber estar, faltando al respeto a los telespectadores. Los responsables que mantienen en sus equipos a estos ejemplares de la impostura, son los primeros que se desprestigian por ser lacayos de la cultura franquista y neoliberal reinantes.


En la Transición nadie dudaba de que la prensa fuera decisiva, pero la Transición concluyó con la dimisión de Suárez, y desde entonces los medios no saben cumplir otra misión que servir a un bipartidismo que, gracias al 15-M, ya no existe. Los medios han prohibido decir que los españoles han votado conscientemente a la corrupción, como los británicos han votado a sabiendas que querían salir de la Unión Europea votando sí en el Brexit. También los medios han impuesto hablar de Venezuela para atacar a Podemos y están ocultando a los españoles la revolución que se cierne sobre la República Francesa, por la reforma laboral de nombre socialista.


Es mi voluntad divulgar este trabajo a través de todos los medios a mi alcance en Internet. Hay que ser feroces a la hora de criticar a los medios porque no hay nadie que les critique. Aunque con muchos años de retraso y de impunidad.



COLECCIÓN "LA MURALLA"

Reportaje fotográfico: Pedro Taracena Gil