Páginas vistas en total

martes, 7 de febrero de 2017

PÁGINA SOBRE LA LIBERTAD SEXUAL Y LA RESILIENCIA



¿Qué caracteriza a una persona resiliente?

Las personas que practican la resiliencia:
  1. Son conscientes de sus potencialidades y limitaciones. El autoconocimiento es un arma muy poderosa para enfrentar las adversidades y los retos, y las personas resilientes saben usarla a su favor. Estas personas saben cuáles son sus principales fortalezas y habilidades, así como sus limitaciones y defectos. De esta manera pueden trazarse metas más objetivas que no solo tienen en cuenta sus necesidades y sueños, sino también los recursos de los que disponen para conseguirlas.
  2. Son creativas. La persona con una alta capacidad de resiliencia no se limita a intentar pegar el jarrón roto, es consciente de que ya nunca a volverá a ser el mismo. El resiliente hará un mosaico con los trozos rotos, y transformará su experiencia dolorosa en algo bello o útil. De lo vil, saca lo precioso.
  3. Confían en sus capacidades. Al ser conscientes de sus potencialidades y limitaciones, las personas resilientes confían en lo que son capaces de hacer. Si algo les caracteriza es que no pierden de vista sus objetivos y se sienten seguras de lo que pueden lograr. No obstante, también reconocen la importancia del trabajo en equipo y no se encierran en sí mismas, sino que saben cuándo es necesario pedir ayuda.
  4. Asumen las dificultades como una oportunidad para aprender. A lo largo de la vida enfrentamos muchas situaciones dolorosas que nos desmotivan, pero las personas resilientes son capaces de ver más allá de esos momentos y no desfallecen. Estas personas asumen las crisis como una oportunidad para generar un cambio, para aprender y crecer. Saben que esos momentos no serán eternos y que su futuro dependerá de la manera en que reaccionen. Cuando se enfrentan a una adversidad se preguntan: ¿qué puedo aprender yo de esto?
  5. Practican el mindfulness o conciencia plena. Aún sin ser conscientes de esta práctica milenaria, las personas resilientes tienen el hábito de estar plenamente presentes, de vivir en el aquí y ahora y de tienen una gran capacidad de aceptación. Para estas personas el pasado forma parte del ayer y no es una fuente de culpabilidad y zozobra mientras que el futuro no les aturde con su cuota de incertidumbre y preocupaciones. Son capaces de aceptar las experiencias tal y como se presentan e intentan sacarles el mayor provecho. Disfrutan de los pequeños detalles y no han perdido su capacidad para asombrarse ante la vida.
  6. Ven la vida con objetividad, pero siempre a través de un prisma optimista. Las personas resilientes son muy objetivas, saben cuáles son sus potencialidades, los recursos que tienen a su alcance y sus metas, pero eso no implica que no sean optimistas. Al ser conscientes de que nada es completamente positivo ni negativo, se esfuerzan por centrarse en los aspectos positivos y disfrutan de los retos. Estas personas desarrollan un optimismo realista, también llamado optimalismo, y están convencidas de que por muy oscura que se presente su jornada, el día siguiente puede ser mejor.
  7. Se rodean de personas que tienen una actitud positiva. Las personas que practican la resiliencia saben cultivar sus amistades, por lo que generalmente se rodean de personas que mantienen una actitud positiva ante la vida y evitan a aquellos que se comportan como vampiros emocionales. De esta forma, logran crear una sólida red de apoyo que les puede sostener en los momentos más difíciles.
  8. No intentan controlar las situaciones. Una de las principales fuentes de tensiones y estrés es el deseo de querer controlar todos los aspectos de nuestra vida. Por eso, cuando algo se nos escapa de entre las manos, nos sentimos culpables e inseguros. Sin embargo, las personas resilientes saben que es imposible controlar todas las situaciones, han aprendido a lidiar con la incertidumbre y se sienten cómodos aunque no tengan el control.
  9. Son flexibles ante los cambios. A pesar de que las personas resilientes tienen una autoimagen muy clara y saben perfectamente qué quieren lograr, también tienen la suficiente flexibilidad como para adaptar sus planes y cambiar sus metas cuando es necesario. Estas personas no se cierran al cambio y siempre están dispuestas a valorar diferentes alternativas, sin aferrarse obsesivamente a sus planes iniciales o a una única solución.
  10. Son tenaces en sus propósitos. El hecho de que las personas resilientes sean flexibles no implica que renuncien a sus metas, al contrario, si algo las distingue es su perseverancia y su capacidad de lucha. La diferencia estriba en que no luchan contra molinos de viento, sino que aprovechan el sentido de la corriente y fluyen con ella. Estas personas tienen una motivación intrínseca que les ayuda a mantenerse firmes y luchar por lo que se proponen.
  11. Afrontan la adversidad con humor. Una de las características esenciales de las personas resilientes es su sentido del humor, son capaces de reírse de la adversidad y sacar una broma de sus desdichas. La risa es su mejor aliada porque les ayuda a mantenerse optimistas y, sobre todo, les permite enfocarse en los aspectos positivos de las situaciones.
  12. Buscan la ayuda de los demás y el apoyo social. Cuando las personas resilientes pasan por un suceso potencialmente traumático su primer objetivo es superarlo, para ello, son conscientes de la importancia del apoyo social y no dudan en buscar ayuda profesional cuando lo necesitan.
http://www.aldeaviral.com/resiliencia-los-12-habitos-de-las-personas-resilientes-2/


AMOR SIN VALLAS



¡HACED EL AMOR¡

¡NO CONSTRUIR VALLAS!

 

  Vídeo: EL DERECHO A LA LIBERTAD SEXUAL

 

 


 PRESENTACIÓN

Mis conocimientos teológicos adquiridos en mi época pía cuando casi levitaba, me permiten hacer una abstracción racional del amor humano, a sabiendas que entrará en contradicción con la clase sacerdotal, que se arroga la infalibilidad de la interpretación de la verdad revelada. No obstante, dentro de la cultura de tradición judeocristiana, para los creyentes que admiten que Dios se hizo hombre, tiene mejor comprensión la humanística de Cristo, porque dispone de dos naturalezas, la divina y la humana. Y esta última no puede quedar mutilada y mermada en sus atributos.
 Yo entiendo el amor animal como el conjunto de afectos y emociones que sienten los animales en sus relaciones grupales. Es evidente que yo me ocuparé del amor animal en la tribu de los racionales. Es decir, del amor humano. En mi breve presentación he utilizado la premisa de que el amor bíblico, prescinde siempre del sexo y la sexualidad como colaboradores necesarios en todas las manifestaciones del amor. Los órganos genitales del ser humano, mujer u hombre, tienen como único fin la procreación: “creced y multiplicaos…” La sexualidad, el erotismo y el placer que emana de sus emociones y sensaciones, están vetados para los creyentes. Es un mandamiento que aunque no está incluido en el Decálogo que Yavé-Dios entregó a Moisés, se puede formular como el undécimo mandamiento: “No gozarás”.
Mi reflexión es muy simple aunque sobrepase las líneas de la ortodoxia y alcance la herejía. Se trata de ensamblar la sensualidad y la sexualidad en el juego amoroso; uniendo el resto de los miembros a los genitales como partes del mismo cuerpo; activando emociones con los cinco sentidos. De este modo la sensualidad se enriquece y la sexualidad descubre la dimensión placentera al margen de la procreación.
A partir de este planteamiento es preciso considerar a los órganos genitales y la sexualidad como factores positivos. Este Blog tiene la intención de presentar la realización sexual como un hecho positivo en la vida del ser humano. La Razón me dice que no puede existir ninguna deidad que prohíba el amor con todas sus cualidades positivas: de libertad, igualdad, placer, gozo y hermandad.
Invito al internauta que navegue por este ensayo, que tome todas y cada una de sus páginas como partituras de los movimientos de un macro concierto. Pero se han de tocar y escuchar todas ellas en clave positiva. La sensualidad, la sexualidad, el erotismo, la pornografía, son valores positivos y no entienden de género: La autocomplacencia y la complacencia mutua son variantes para alcanzar la felicidad. El contenido de este Blog tiene como vocación que quien se asome a sus páginas, sienta toda la energía que excite su lívido sin pudor…
 

  EL AMOR ANIMAL

Trata de incluir en la palabra AMOR toda la sexualidad que tu libertdad te proporcione. El AMOR es uno y múltiples sus manifestaciones...

  1. “Donde no hay amor, pon amor y sacarás amor” San Juan de la Cruz
  2. “Ama hasta que te duela; si te duele es la mejor señal” Madre Teresa de Calcuta
  3. “Amad y haced lo que queráis, porque quien posee el amor todo lo posee” Sta. Margarita de Alacoque
  4. “Amando a los demás descubriréis el sentido de la vida” Papa Juan Pablo II
  5. “Amar es el principio, amar es la fuerza, amar es el método” Pablo VI
  6. “¿Amor?… Es el amor es que mueve el universo entero” Dante Alighieri
  7. “Aprueba a los buenos, tolera a los malos y ámalos a todos” San Agustín
  8. “Amor saca amor” Sta. Teresa de Jesús
  9. “Al atardecer de la vida te examinarán en el amor…” San Juan de la Cruz
  10. “Cada obra de amor, llevada a cabo con todo el corazón, siempre logrará  acercar a la gente a Dios”Madre Teresa de Calcuta
  11. “Cuando esté dentro de ti la raíz del amor, ninguna otra cosa sino el bien podrá salir de tal raíz” San Agustín.
  12. “El Señor no mira tanto la grandeza de las obras, como el amor con que se hacen” Sta. Teresa de Jesús. 
 BLOG:

ENSAYO SOBRE LA LIBERTAD SEXUAL

lunes, 6 de febrero de 2017

SANACIÓN HOLÍSTICA




Entrevista a Christian Flèche, psicoterapeuta, padre de la teoría de la Descodificación Biológica.

 

 

53 años. Nací en Arcachon y vivo en la Provenza. Casado, tres hijos. Licenciado en Enfermería. Me interesa la relación de persona a persona. Mi religión es vivir el momento presente y como Jung creo que la enfermedad es el esfuerzo de la naturaleza por curar el cuerpo.

¿El cuerpo es nuestra herramienta de curación?

Yo era enfermero en un hospital de Normandía y observé que pacientes con la misma enfermedad, tratamiento y doctor evolucionaban de manera muy diferente.

Bueno, cada uno es cada cual…

Exacto, mi hipótesis es que las enfermedades son una metáfora de las necesidades físicas y emocionales de nuestro cuerpo. Cuando no hay una solución exterior a esa necesidad, hay una solución interior.

¿Eso es para usted la enfermedad?

Sí, una solución de adaptación. Cada órgano del cuerpo quiere satisfacer su propia función, es decir, atrapar oxígeno, alimentos… Si el cuerpo quiere comer, pero en el exterior hay guerra y no lo consigue en un plazo razonable, se produce un shock.

 

   

¿Nace el conflicto?

Sí, el inconsciente inventa una vía suplementaria de supervivencia: un síntoma, que es una solución o una tentativa de solución inconsciente e involuntaria a ese shock vivido. En ese caso, el miedo a morir de inanición atacaría el hígado.

Póngame otro ejemplo.

Una persona que siempre tiene prisa puede desarrollar un nódulo en el tiroides, que envía más tiroxina y aumenta el metabolismo del cuerpo, eso la hará más rápida.

Pero tener prisa es psicológico.

Todo lo que captamos a través de los cinco sentidos, de los captadores neurovegetativos que vienen del interior del cuerpo, lo que pensamos o imaginamos, se traduce en realidad biológica.

 

 

 ¿Y provoca un síntoma?

Si no hay una solución concreta y consciente, sí. De manera que si escuchamos algo muy desagradable que nos afecta podemos tener acidez de estómago. Y hay algo muy importante que tener en cuenta.

Dígame.

El cerebro no distingue entre lo real o lo imaginario. Un trozo de limón en la boca o la idea de un trozo de limón en la boca provocan la misma salivación. En función del sentimiento particular, el shock afecta a una zona precisa del cerebro, visible por el escáner, a un órgano y a una realidad energética.

¿Realidad energética?

Somos una unidad compuesta de cuatro realidades inseparables: orgánica, cerebral, psíquica y energética. No hay ni una sola célula del cuerpo que escape al control del cerebro, y este no escapa al control del pensamiento, consciente o inconsciente; de manera que ni una célula del cuerpo escapa al psiquismo. Un shock siempre va acompañado de un sentimiento personal que repercute en los cuatro niveles biológicos.

 

 

 ¿Y es irreversible?

Cuando encontramos la solución, esos cuatro niveles sanan simultáneamente. Una paciente tenía dolor en el hombro. ¿Desde cuándo?, le pregunté. “La primera vez estaba sola con mis hijos” “Si estás con tus hijos, no estás sola, ¿quién falta?” “Mi marido que nunca está, yo necesito estar arropada”. Cuando lo reconoció, el dolor desapareció.

A lo largo de un día no satisfacemos todas nuestras necesidades fundamentales.

Cuando no las satisfacemos, nace una emoción. Si esa emoción se libera en el exterior bajo una forma artística, a través de la palabra, el baile o los sueños… todo va bien. Cuando el acontecimiento no está expresado, queda impreso y el cuerpo será el último teatro de ese evento.

¿Todo conflicto provoca enfermedad?

No, es necesario que sea dramático, imprevisto, vivido en soledad y sin solución. Cuando se dan estos cuatro criterios, el trauma se manifestará a través de la biología.

 

 

 

¿Distintas emociones corresponden a distintos órganos del cuerpo?

Sí, todo lo que tiene que ver con la epidermis responde a conflictos de separación; el esqueleto, a una desvalorización; la vejiga corresponde a conflictos de territorio. Para las mujeres diestras, problemas en el seno y hombro izquierdos corresponden a problemas con los hijos y viceversa para las zurdas; los desajustes en el seno y hombro derechos corresponden para las diestras a problemas con la pareja y viceversa.

¿Estómago e intestino?

No tener lo que se quiere y no poder digerir lo que se tiene corresponde al duodeno y estómago. El colon corresponde a un conflicto asqueroso, podrido. En el recto están los problemas de identidad: “No me respetan y me dejan de lado”. Los riñones es la pérdida de puntos de referencia. Los huesos: grave conflicto de desvalorización…

¿Lo adecuado para estar sano?

Revalorizar las emociones, ser consciente de las emociones y expresarlas, es decir: bailar más a menudo. La gente está mucho tiempo en lo emocional pero son emociones procuradas: fútbol, cine… Un malestar compartido disminuye a la mitad, continúa compartiéndolo y acabará desapareciendo. Una felicidad compartida se multiplica por dos.

 

 

 La ira y la violencia se expresan a sus anchas.

Un hombre tiene miedo, el miedo produce rabia, y la descarga enfadándose con su mujer. Cuando estamos en contacto con la emoción auténtica, se transforma; cuando lo estamos con la emoción de superficie, no hay cambio. Si el hombre se dice: “Lo que tengo es miedo”, su miedo disminuye a la mitad. Hay que tomar conciencia de uno mismo.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Lo que no decimos enferma

 




domingo, 5 de febrero de 2017

HOMOEROTISMO

Algunos medios estadounidenses se están haciendo eco estos días de uno de los deportes más antiguos de Europa, la llamada "lucha turca", o "lucha en aceite", enseñando a sus lectores el homoerotismo que encierra este tradicional deporte.
El "Yağlı güreş"es una lucha tradicional y es el deporte nacional turco. El torneo anual de "Kirkpinar", en la Tracia turca se celebra  desde 1362, por lo cual se considera que es la competición deportiva más antigua del mundo que se celebra sin ningún tipo de interrupción.
Tienen incluso una página web oficial, y allí podreis adquirir las películas de las mejores "peleas".





http://nosgustas.com/Articulos/3650-el-homoerotismo-de-la-lucha-en-aceite-turca-video.html

VÍDEO YOU TUBE


sábado, 4 de febrero de 2017

jueves, 2 de febrero de 2017

LOS AMORES OSCUROS





 Albacity Corporation nos trae la adaptación teatral de Los amores oscuros, novela escrita por Manuel Francisco Reina. En ella se narra la relación íntima entre García Lorca y el crítico albacetense Juan Ramírez de Lucas, de quien se cumplen 100 años de su nacimiento.
“Yo fui el último amor de Lorca y, tal vez, la razón de su muerte”.




Los amores oscuros nos traslada a los felices últimos días de Federico García Lorca. Mientras España vive agitada bajo el gobierno del denominado Bienio Negro, el autor de Yerma disfruta los días de su consagración gracias al éxito como poeta y como uno de los autores dramáticos más aclamados. Pero lo que definitivamente convierte a Federico en un hombre pleno es su relación con un joven que, por primera vez, se compromete con él y le corresponde en un amor firme, maduro y apasionado.